CoinShares: El riesgo cuántico de Bitcoin es manejable y el miedo del mercado está exagerado
CoinShares: El riesgo cuántico de Bitcoin es manejable y el miedo del mercado está exagerado
El 8 de febrero, los medios especializados en criptomonedas destacaron una reciente nota de investigación de CoinShares, la cual sostiene que la computación cuántica es una posibilidad futura real (aunque aún lejana), pero que no representa una amenaza existencial inminente para Bitcoin. La conclusión clave es pragmática: el llamado “problema cuántico” de Bitcoin no parece ser una bomba de tiempo, sino más bien una transición tecnológica previsible, que puede ser anticipada, probada y desplegada con hitos claros, en lugar de abordarse con pánico. (Referencia: Nota de investigación de CoinShares)
Este tema cobra relevancia hacia 2025–2026, ya que el “miedo cuántico” ha vuelto a ganar presencia justo cuando la criptografía post-cuántica (PQC) comienza a estandarizarse en el ámbito de la ciberseguridad tradicional, lo que impulsa al sector en general (y por ende, a los usuarios de cripto) a plantearse una pregunta razonable:
Si bancos y gobiernos se están preparando para la PQC, ¿qué deberían hacer hoy los titulares de Bitcoin?
Qué significa realmente el “riesgo cuántico” de Bitcoin
La seguridad de Bitcoin se basa en dos pilares criptográficos:
- Firmas digitales (para autorizar transacciones): históricamente ha sido ECDSA, aunque actualmente también se utilizan firmas Schnorr para gastos con Taproot (BIP 340, más contexto sobre Taproot en Bitcoin Optech).
- Funciones hash (para minería y direcciones): principalmente SHA-256.
A menudo se simplifica el riesgo cuántico como “la computación cuántica rompe la criptografía”. En realidad, distintos algoritmos cuánticos afectan distintas partes del ecosistema Bitcoin:
- El algoritmo de Shor pone en jaque las firmas de curva elíptica resolviendo el problema del logaritmo discreto a gran escala, lo que, en teoría, permitiría a un atacante derivar la clave privada a partir de una clave pública ya revelada. (Más información en este tutorial de IBM sobre el algoritmo de Shor)
- El algoritmo de Grover proporciona una aceleración cuadrática en búsquedas por fuerza bruta, lo que reduce teóricamente la seguridad efectiva de los algoritmos de hash simétricos (por ejemplo, de “256 bits” a aproximadamente “128 bits” en una interpretación muy simplificada). (Más información en el análisis de IBM sobre el algoritmo de Grover)
CoinShares considera que estos son vectores teóricos conocidos, pero destaca que la parte realmente peligrosa —la existencia de una máquina cuántica tolerante a fallos capaz de explotar estas vulnerabilidades dentro de plazos realistas— aún está muy lejana. (Referencia: Nota técnica de CoinShares)
Por qué la narrativa de “todos están en peligro” es engañosa
Muchos temen que “cuando llegue lo cuántico, todos los BTC podrán ser robados”.
Sin embargo, el diseño de Bitcoin introduce un matiz importante: muchas salidas no revelan la clave pública hasta que se gasta. Los tipos de direcciones modernas mantienen la clave pública oculta mediante un hash, hasta el momento en que se emite una transacción. Esto implica que un atacante necesitaría no solo una computadora cuántica potente, sino también velocidad, ya que tendría que derivar la clave privada durante una ventana extremadamente breve antes de que la transacción sea confirmada.
CoinShares también subraya que los bitcoins más expuestos se encuentran en tipos de salida antiguos (principalmente Pay-to-Public-Key, P2PK), y que el impacto general es acotado y manejable, no un riesgo sistémico. (Referencia: Nota técnica de CoinShares)
Asimismo, es importante recalcar que: el algoritmo de Grover no revierte mágicamente SHA-256. Si bien altera ciertos factores económicos del brutalismo computacional, SHA-256 sigue siendo extremadamente robusto en la práctica, y el ajuste de dificultad de la prueba de trabajo de Bitcoin también influye sobre cualquier posible ventaja cuántica en minería.
Modelo de amenaza realista: exposición prolongada vs exposición temporal
Para entender mejor el riesgo cuántico, conviene dividir el problema en dos escenarios distintos:
- Riesgo de exposición prolongada: monedas que están en salidas donde la clave pública ya se ha divulgado (o se reutiliza frecuentemente), lo que otorga tiempo ilimitado a un atacante.
- Riesgo de exposición corta: monedas cuya clave pública solo se revela al gastar, lo que obliga al atacante a obtener la clave privada rápidamente antes de que se confirme la transacción.
Esta diferencia es la razón por la cual muchos investigadores están analizando caminos de migración que reduzcan esa “ventana de exposición” o incorporen condiciones de gasto resistentes a ataques cuánticos con anticipación. Por ejemplo, el boletín de Bitcoin Optech #335 resume cómo los desarrolladores de Bitcoin han venido debatiendo diversas propuestas de actualización.
Por qué es correcto verlo como un problema de ingeniería
Bitcoin ya ha evolucionado su estructura criptográfica mediante actualizaciones suaves (soft forks), siendo Taproot un ejemplo claro de cómo introducir nuevas capacidades de forma segura, sin forzar a todos los usuarios a migrar de inmediato (Resumen sobre Taproot).
Una hoja de ruta para resistir lo cuántico podría seguir una lógica similar:
- Introducir nuevos mecanismos de gasto que eviten las vías vulnerables a algoritmos cuánticos (o las limiten bajo ciertas condiciones futuras).
- Estandarizar y poner a prueba firmas post-cuánticas, una vez que la comunidad tenga confianza en sus esquemas y niveles de complejidad.
- Migrar fondos gradualmente, a lo largo de años, impulsado por billeteras, exchanges, custodios y buenas prácticas del usuario—no mediante acciones de emergencia repentina.
En 2025 estas propuestas empezaron a ganar más visibilidad, incluidas ideas preliminares conocidas informalmente como “BIP 360” en las comunidades. Un buen lugar para seguir estas discusiones técnicas es Delving Bitcoin, por ejemplo: “Cambios en BIP-360” y “Actualización importante de BIP 360”.
El mensaje importante para los usuarios es: no hace falta apostar todo a un único titular. El ecosistema ya está explorando múltiples caminos de migración, y el enfoque histórico de desarrollo de Bitcoin prioriza los cambios prudentes y revisados por pares antes que decisiones apresuradas.
Contexto 2025–2026: la PQC ya es una realidad en la seguridad tradicional
Una de las razones por las que este tema vuelve a estar en agenda es porque la criptografía post-cuántica ha dejado de ser un concepto puramente académico. En años recientes, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST) ha estado finalizando y publicando estándares PQC.
Una excelente introducción es el anuncio de NIST sobre sus primeros estándares post-cuánticos definitivos, que incluyen esquemas de firma digital que guiarán la transición en internet en la próxima década: Comunicado de NIST sobre estándares post-cuánticos (FIPS 203 / 204 / 205).
Eso no significa que Bitcoin deba cambiar inmediatamente. Pero sí implica que:
- las herramientas, auditorías y experiencias de implementación en torno a PQC se desarrollarán con rapidez,
- y que el modelo de migración del resto del mundo (despliegue gradual, modos híbridos, períodos prolongados de transición) puede ofrecer lecciones valiosas.
Qué pueden hacer hoy los usuarios de Bitcoin (lista práctica sin pánico)
La computación cuántica no es tu mayor amenaza en 2026—el phishing, malware, robos por SIM swap y estafas de aprobación lo son. No obstante, hay medidas de “higiene cuántica” que también mejoran tu seguridad diaria:
-
Evita reutilizar direcciones
Cada uso repetido expone más información de clave pública y facilita el análisis de tu historial en cadena. -
Prefiere scripts modernos al recibir fondos
Usa wallets que adopten SegWit por defecto y que sean compatibles con Taproot, ya que los formatos modernos ofrecen mejores propiedades de privacidad y seguridad. -
Si tienes bitcoins antiguos, comprueba si están en salidas heredadas
Las salidas más vulnerables al riesgo cuántico son aquellas con claves públicas expuestas durante períodos prolongados. Si ese es tu caso, considera una migración planificada y cuidadosa—antes de que llegue una narrativa alarmista sobre “el Día Q”. (Más contexto: CoinShares) -
Al gastar, busca confirmar rápido
La exposición breve ocurre al gastar. Utiliza comisiones adecuadas y evita transacciones que puedan quedar estancadas. -
Usa una cartera hardware para verificar transacciones y migrar con seguridad
Si el protocolo de Bitcoin incorpora caminos de gasto resistentes a lo cuántico, los usuarios migrarán fondos a través de transacciones normales. Una hardware wallet mantiene las claves privadas fuera de línea y te ayuda a verificar los detalles importantes en una pantalla confiable—esencial en ciclos de actualización delicados.
El papel de OneKey (y su relevancia en la conversación cuántica)
Aunque el riesgo cuántico es una cuestión del futuro, la mayoría de las pérdidas reales ocurren en el presente—firmar transacciones incorrectas, aprobar contratos maliciosos o exponer tus claves sin querer.
Ahí es donde un flujo seguro con una cartera hardware cobra valor: las claves privadas siempre se mantienen desconectadas, y puedes verificar lo que estás firmando—algo valioso tanto para la seguridad diaria como para futuras migraciones en la medida en que Bitcoin adopte defensas criptográficas más avanzadas.
Si estás pensando en una custodia a largo plazo, considerando posibles actualizaciones del protocolo, usar una cartera como OneKey puede ser una excelente parte de tu estrategia: mantiene tu entorno de firma aislado y te permite mover fondos importantes de forma segura—sin reaccionar con ansiedad a titulares sobre computación cuántica.
Conclusión
La visión de CoinShares es acertada: la computación cuántica no es un evento de probabilidad cero, pero el riesgo cuántico de Bitcoin no representa una crisis inmediata. Debe verse como una transición técnica manejable, que se debe seguir mediante discusiones técnicas abiertas, avances estandarizados en criptografía y una ingeniería de protocolos cuidadosa—no con alarmismo en redes sociales. (Referencia: CoinShares)



