Los activos globales caen: ¿qué pasa cuando falla la apuesta contra el dólar?
Los activos globales caen: ¿qué pasa cuando falla la apuesta contra el dólar?
En los últimos años, la idea de la “desdolarización” ha pasado de ser un debate marginal entre economistas a una creencia casi aceptada por consenso en los mercados: el dólar estadounidense debe debilitarse, los activos estadounidenses deberían rendir por debajo, y activos alternativos como el oro, los mercados emergentes y las criptomonedas se verán inevitablemente beneficiados.
Pero los mercados rara vez castigan estar “equivocado” en solitario. Lo que realmente castigan es el exceso de consenso.
Este artículo es un análisis original enfocado en el mundo cripto, inspirado en la tesis de “¿Qué ocurre cuando la apuesta contra Estados Unidos fracasa?” (por @themarketradar; edición y traducción de Peggy, BlockBeats). El mensaje de fondo es claro: el verdadero riesgo no es si la narrativa de la desdolarización es cierta a largo plazo, sino qué ocurre cuando todo el mundo apuesta en la misma dirección y, de repente, el mundo vuelve a necesitar dólares.
El problema no es solo estar contra el dólar, sino estar a favor del mismo trade
En la práctica, “apostar contra el dólar” rara vez significa únicamente ponerse corto frente a un índice de divisas. Suele expresarse como una canasta de posiciones altamente correlacionadas:
- Largos en materias primas/oro, considerados “dinero duro”
- Largos en mercados emergentes, vistos como “el próximo motor de crecimiento”
- Largos en activos sensibles a la liquidez y de larga duración, si baja la inflación
- Largos en criptomonedas (especialmente tokens beta) como jugada líquida reflexiva
- Cortos en USD (directa o indirectamente) mediante carry trades, apalancamiento y estructuras de financiación globales
Cuando estas posiciones se concentran demasiado, el mercado se vuelve frágil. Basta un catalizador —datos económicos mejores en EE.UU., inflación más persistente, tensiones geopolíticas o una sorpresa en tasas— para que todo se revierta bruscamente.
¿Cómo se ve el fracaso de la “apuesta contra EE.UU.” en términos macro?
Si el consenso contra el dólar falla momentáneamente, el desenlace suele seguir un patrón reconocible:
1) El dólar se fortalece (porque sigue siendo la válvula de financiación global)
En momentos de tensión, el dólar no actúa como una opinión económica, sino como un requisito de margen. El comercio global, el servicio de deuda y las garantías siguen estando fuertemente vinculadas al dólar.
Cuando el mercado necesita dólares rápido, vende lo que puede —usualmente, los mismos activos que se beneficiaron de la caída previa del dólar.
Una forma directa de seguir la fortaleza del dólar es a través de los índices de la Reserva Federal (como los de la base de datos FRED).
2) Se seca la liquidez, sube la volatilidad
Un dólar fuerte suele ir acompañado de condiciones financieras más restrictivas a nivel global. En ese entorno:
- Los spreads de crédito tienden a ampliarse
- La volatilidad bursátil aumenta
- Las operaciones apalancadas enfrentan mayores costos de financiación
- El “colateral seguro” se vuelve más valioso
Esto impacta al mercado cripto, ya que este aún es, estructuralmente, un mercado muy sensible a la liquidez —especialmente fuera de Bitcoin.
3) Los mismos ganadores se convierten en vendedores forzados
Las posiciones abarrotadas no se deshacen de forma ordenada. Se deshacen vía liquidaciones, reducción de riesgo y repuntes en la correlación entre activos.
Por eso, un escenario donde “todo baja” puede suceder incluso si el discurso de largo plazo (“la degradación del dinero fiat”) sigue teniendo sentido lógico.
¿Por qué las criptomonedas sienten el impacto más rápido que otros mercados?
Cripto es un mercado de riesgo global disponible 24/7, con apalancamiento embebido. Cuando el entorno macro cambia, las criptos suelen corregirse primero —incluso antes de que reaccionen los mercados tradicionales.
Así es como un desarme de “la jugada de la desdolarización” golpea a diferentes segmentos del ecosistema cripto:
Bitcoin: se pone a prueba la tesis del “activo de reserva no estatal”
Bitcoin suele equipararse con el oro digital, pero su comportamiento varía según el régimen macro:
- En expansiones de liquidez, actúa como un activo volátil de alto riesgo
- En crisis de confianza (problemas bancarios, controles de capital), puede comportarse como cobertura —en ciertos momentos y lugares
- En procesos globales de desapalancamiento, tiende a caer con todo —aunque a veces menos que otras criptos más especulativas
Entonces, si la apuesta contra el dólar falla, Bitcoin igualmente puede bajar —pero probablemente seguirá siendo el activo al que los inversores rotan dentro del mercado cripto, gracias a su mayor liquidez y narrativa más simple.
Altcoins: la beta es una ventaja... hasta que deja de serlo
Cuando el financiamiento se restringe, el mercado tiende a:
- Reducir la exposición a tokens con liquidez más débil
- Penalizar más a proyectos sin ingresos reales
- Castigar narrativas que dependen de flujos constantes de entrada
Si tu portafolio depende de un apetito de riesgo constante, estás posicionado contra la volatilidad —y esta suele crecer cuando el dólar sube.
Stablecoins: el “sistema en dólares” del que nadie habla cuando se habla de desdolarización
La ironía: incluso en una narrativa anti-dólar, el ecosistema cripto sigue anclado a stablecoins denominadas en USD.
En momentos de estrés, las stablecoins tienden a ganar relevancia, no perderla:
- Los traders rotan hacia ellas para reducir volatilidad
- Los participantes en DeFi las buscan como colateral estable
- Los rendimientos on-chain se ajustan ante el aumento en la demanda de liquidez
Para profundizar en cómo reguladores y bancos centrales analizan las stablecoins, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) publica regularmente investigaciones y guías al respecto.
DeFi: colateral, correlaciones y cascadas de liquidaciones
DeFi ofrece transparencia, pero no está exento de efectos reflexivos:
- Caídas en precios de tokens reducen el valor del colateral
- Esto dispara liquidaciones automáticas
- Las liquidaciones presionan aún más los precios
- Las correlaciones se acercan a 1 cuando cunde el pánico
En contextos macro desfavorables, el mayor riesgo en DeFi no es el código: es el balance general del usuario —qué colateral se usa, cuánto se toma prestado y qué tan líquidamente se pueden cerrar esas posiciones.
La verdadera pregunta: ¿estás apostando por una tesis o por una posición?
La desdolarización puede ser una conversación válida a largo plazo (relacionada con el comercio internacional, reservas globales, bloques geopolíticos). Si buscas contexto con datos, los recursos del FMI sobre reservas y composición monetaria son un buen punto de partida.
Pero los mercados negocian el camino, no solo el destino.
Así que conviene preguntarse:
- Si el dólar sube un 5–10% en un trimestre, ¿qué se rompe primero en mi portafolio?
- Si aumentan los rendimientos reales, ¿qué tokens dependen de capital barato para justificar sus valoraciones?
- Si el “modo riesgo off” se prolonga más de lo previsto, ¿me veré obligado a vender (por apalancamiento, préstamos u obligaciones de corto plazo)?
El peligro no es llegar temprano. El peligro es llegar temprano y apalancado, en la misma dirección que todos.
Lista práctica de riesgos cripto ante un “shock del dólar fuerte”
Si buscas prepararte ante un posible desenlace donde la narrativa anti-dólar es revertida por los mercados, enfócate en la mecánica:
1) Reduce el apalancamiento oculto
El apalancamiento oculto incluye:
- Futuros perpetuos con rangos de liquidación estrechos
- Préstamos en stablecoins respaldados por colateral volátil
- Alta concentración en tokens ilíquidos que no se pueden vender rápido
Si vas a usar apalancamiento, hazlo como un profesional: asume que las correlaciones subirán y la liquidez desaparecerá justo cuando más la necesitas.
2) Diversifica por calidad de colateral (no solo por nombre de token)
Durante caídas, la “diversificación” falla si todo responde al mismo riesgo.
Mejor diversifica por comportamiento del colateral:
- Liquidez profunda vs. liquidez estrecha
- Colateral duro vs. colateral narrativo
- Flujos de caja no correlacionados vs. demanda especulativa
3) Mantén liquidez en el instrumento que realmente usa el mercado
En cripto, esto suele significar stablecoins.
No es una postura ideológica, sino operativa. Cuando todo cae repentinamente, las stablecoins pueden marcar la diferencia entre ser un vendedor forzado o tener capacidad de compra.
4) Usa indicadores verificables (no sólo narrativas virales)
Algunas fuentes macro clave que puedes seguir:
- Indicadores de fortaleza del dólar vía FRED
- Información del mercado de bonos del Tesoro en TreasuryDirect
- Políticas de liquidez global y monetaria en la Fed y el BIS
No necesitas predecir cada dato, solo saber cuándo cambia el régimen.
La autocustodia importa más cuando todo se correlaciona
En ventas masivas, resurge el riesgo de contraparte. No porque todas las plataformas fallen, sino porque el estrés muestra dónde confiaste involuntariamente en balances ajenos, restricciones de retiros o infraestructura operativa.
Allí es donde la autocustodia deja de ser un eslogan y se convierte en gestión de riesgo.
Una billetera hardware como OneKey mantiene tus llaves privadas fuera de línea y reduce el riesgo de que la volatilidad del mercado se transforme en volatilidad de custodia. Si tu estrategia contempla sostener activos por meses (y no reaccionar a cada swing), separar la custodia de la ejecución puede darle más robustez a tu plan: opera con lo que puedes mover rápido; autocustodia lo que planeas conservar.
Conclusión: el mercado no teme a la desdolarización, teme a las posiciones abarrotadas
La desdolarización puede ser un debate legítimo de fondo. Pero el verdadero riesgo de corto plazo es más táctico:
- Si todos están del mismo lado, la salida se congestiona.
- Cuando el mundo necesita dólares, no pide permiso.
- Cuando la liquidez se restringe, la estructura del cripto acelera tanto caídas como oportunidades.
Apuesta por narrativas si quieres, pero gestiona el riesgo según las posiciones en juego. Esa es la forma de sobrevivir cuando “todo el mundo está de acuerdo”… y el mercado decide no estarlo.



