¿Qué pasó con Ethereum?
¿Qué pasó con Ethereum?
Durante gran parte del período entre 2021 y 2024, la narrativa pública sobre Ethereum parecía contradictoria: el ecosistema estaba en plena ebullición, pero al mismo tiempo los usuarios se quejaban de la fragmentación, los puentes (bridges) y una creciente sensación de que “todo lo importante se ha movido a L2”. A comienzos de 2026, esa narrativa volvió a cambiar, impulsada por un argumento de Vitalik Buterin: la idea original de las L2 como una especie de "fragmentación con marca Ethereum" ya no se ajusta a la realidad, ya que Ethereum L1 está logrando escalar de forma significativa por sí solo, mientras muchas L2 aún están lejos de alcanzar la descentralización del Nivel 2, y la interoperabilidad sigue siendo limitada. Un resumen accesible de esta situación se puede encontrar en este artículo de Decrypt: “Necesitamos un nuevo camino”: Vitalik Buterin desecha la hoja de ruta centrada en L2.
Entonces, ¿qué realmente ocurrió con Ethereum? ¿Y qué deberían hacer ahora los usuarios?
En este artículo explicaremos ese cambio de manera clara: por qué Ethereum apostó por los rollups, por qué el L1 está escalando de nuevo, por qué el “Nivel 2” es importante y qué implican todos estos cambios en términos de seguridad, experiencia de usuario y tenencia de ETH en 2026.
1) Ethereum no "perdió", se volvió modular
La hoja de ruta posterior al Merge en Ethereum puso énfasis en una arquitectura modular: mantener Ethereum como la capa de liquidación y disponibilidad de datos más segura, mientras los rollups se encargan de escalar la ejecución.
El punto de inflexión en la economía de los rollups fue la implementación de Proto-Danksharding (EIP-4844), que introdujo las transacciones con blobs: una vía temporal y económica para el transporte de datos, diseñada especialmente para los rollups. Puedes consultar la especificación aquí: EIP-4844: Transacciones con blobs de fragmentos. En la práctica, estos blobs redujeron drásticamente el costo de publicar datos de rollups en L1 y permitieron tarifas mucho más bajas en L2, ayudando a Ethereum a seguir siendo competitivo sin convertir el L1 en una carrera de hardware.
En su ensayo más extenso del año 2025, Vitalik presenta este enfoque como una estrategia de “mantener el rumbo”: Scaling Ethereum L1 and L2s in 2025 and beyond. Los rollups escalan las transacciones de los usuarios, mientras que L1 aumenta la capacidad de blobs y escala de forma selectiva la ejecución para aquellas funciones críticas que deben permanecer en la capa base.
2) El “regreso del L1” es real: límite de gas y capacidad de blobs están aumentando
Una novedad importante durante 2025 y 2026 es que Ethereum no solo está escalando para los rollups—también está escalando por sí mismo de forma más agresiva de lo que muchos anticipaban.
Escalado de ejecución en L1 (límite de gas)
En agosto de 2025, la Fundación Ethereum delineó con claridad una nueva dirección: acelerar el escalado de ejecución en L1, con el objetivo declarado de alcanzar un límite de gas de 100 millones gradualmente (mediante incrementos progresivos y refuerzo del software cliente). Véase: Actualización de Protocolo 001 – Escalar L1.
Paralelamente, los desarrolladores centrales de Ethereum propusieron estandarizar un límite predeterminado de gas más alto para los clientes en la era Fusaka. Véase: EIP-7935: Establecer límite de gas predeterminado en 60 millones.
Escalado de blobs (disponibilidad de datos)
Del lado de los datos, el plan es aún más claro: aumentar la capacidad de blobs para que los rollups puedan ofrecer tarifas más bajas de manera sostenible y a gran escala.
- La estrategia del EF para escalar blobs está resumida en: Actualización de Protocolo 002 – Escalar Blobs.
- La tecnología clave es PeerDAS (muestreo de disponibilidad de datos entre pares), especificada en: EIP-7594: PeerDAS.
- La actualización de red que estableció un cronograma concreto para estas ideas es Fusaka; más detalles en: Anuncio de la red principal de Fusaka.
En resumen: Ethereum está tratando la capacidad de blobs y el rendimiento del L1 como prioridades absolutas, no como simples ‘extras deseables’.
3) Por qué Vitalik dice que el modelo de “sharding con marca Ethereum” ya no encaja
La idea inicial de “las L2 como shardings” funcionaba bajo dos suposiciones principales:
- El L1 seguirá siendo limitado en ejecución, por lo que casi toda la actividad debe moverse a L2.
- Las L2 evolucionarán hasta convertirse en rollups de Nivel 2, con poco o ningún control centralizado y una interoperabilidad robusta y estandarizada—es decir, que se sientan como fragmentos de un solo sistema.
Sin embargo, en 2026 ambas premisas están en duda:
- El L1 está escalando más rápido de lo previsto (tanto por límite de gas como por mejoras de rendimiento en los clientes).
- Muchas L2 todavía no operan “sin rueditas”, y algunas quizás nunca lo harán—por restricciones del producto, preferencias de gobernanza o exigencias regulatorias (como se resume en la cobertura del 3 de febrero de 2026 en: Decrypt).
Aquí es donde el marco de Etapas (Stages) se vuelve esencial: ayuda a los usuarios a distinguir entre la promoción de marca (“somos una L2 de Ethereum”) y la realidad sobre la minimización de confianza.
Una excelente guía mantenida por L2BEAT está disponible aquí: The Stages Framework. En resumen:
- Etapa 0: control centralizado considerable, muchos “entrenadores” activos.
- Etapa 1: cierto grado de descentralización, con garantías basadas en pruebas.
- Etapa 2: “sin rueditas” — el código y los mecanismos criptográficos controlan efectivamente el sistema.
El punto de Vitalik no es que “las L2 sean malas”, sino que Ethereum debe dejar de asumir que toda L2 es automáticamente un fragmento de Ethereum con el mismo contrato social—y comenzar a reconocer la diversidad de modelos de seguridad.
4) En qué se está convirtiendo Ethereum: un espectro, no una única doctrina de escalado
Una visión más precisa de Ethereum en 2026 se asemeja a esto:
- Ethereum L1: escala agresivamente la capacidad de blobs (para soportar rollups), y mejora su ejecución para gestionar liquidaciones, retiros, pruebas criptográficas, DeFi de alto valor e infraestructura crítica.
- Rollups: siguen siendo fundamentales, pero su papel va más allá de “bajas tarifas”. Los mejores rollups se destacarán por su capacidad de minimizar la confianza (Etapa 2), ofrecer buena experiencia de usuario, interoperabilidad, especialización y baja latencia—no solo por su marketing.
- Usuarios: deben tomar decisiones informadas sobre compromisos y riesgos (quién tiene llaves de actualización, qué garantías hay para retiros), en lugar de asumir que “usar L2 = seguridad Ethereum”.
Para una visión general y oficial del camino a largo plazo de Ethereum, esta guía sigue siendo un excelente punto de partida: Escalando Ethereum (ethereum.org).
5) Lista de control para usuarios: qué tener en cuenta al pasar entre L1 y L2 en 2026
A medida que bajan los costos y se multiplican las opciones, el riesgo principal para los usuarios ya no es solo “el gas está alto”. Es una confusión sobre en quién o qué se confía.
Aquí va una lista práctica antes de mover fondos significativos a cualquier L2 o puente:
A) Verifica la etapa de descentralización del rollup
Utiliza un panel independiente, no una página publicitaria. Comienza aquí: L2BEAT Stages.
B) Entiende quién puede pausar, actualizar o intervenir
Si un pequeño grupo puede detener retiros, cambiar parámetros o actualizar contratos rápidamente, ese grupo forma parte real de tu modelo de seguridad (y su seguridad operativa te afecta).
C) Trata los puentes como límites de seguridad
Incluso en un mundo centrado en rollups, el diseño del puente y la autoridad para actualizarlos siguen siendo puntos frecuentes de fallo. Prioriza las opciones con mayor historial, transparencia y menor confianza necesaria—y evita mover grandes fondos “solo porque sale barato”.
D) Controla el riesgo de firmar transacciones
Menores tarifas implican más actividad, más permisos, más aprobaciones, más oportunidades para firmar transacciones malintencionadas. Buenos hábitos son clave:
- Minimiza los permisos de tokens
- Separa las carteras "calientes" de gasto de tu almacenamiento "frío"
- Verifica direcciones y el contenido de cada transacción
En este aspecto, un monedero físico puede marcar una diferencia real. Un dispositivo como OneKey mantiene las llaves privadas fuera de línea y obliga a aprobar de forma independiente las acciones críticas—muy útil cuando se interactúa con múltiples redes, dApps y puentes, y cuando los intentos de phishing son más peligrosos que los riesgos técnicos del protocolo.
6) Entonces… ¿qué pasó finalmente con Ethereum?
Ethereum no se estancó. Ejecutó un plan de escalado modular durante varios años (rollups + blobs) y ahora está entrando en una nueva etapa donde el L1 está escalando lo suficiente como para cambiar la narrativa social:
- El L1 es más capaz (escala la ejecución + optimiza los clientes).
- La capacidad de blobs está en plena trayectoria de crecimiento (con PeerDAS y futuras mejoras).
- Las L2 siguen siendo centrales—pero deben ganarse el estatus de “fragmento de Ethereum” a través de la descentralización y la interoperabilidad, no con branding.
En otras palabras: Ethereum no está abandonando a las L2. Está abandonando la suposición de que todas las L2 se convertirán automáticamente en extensiones tipo “shard” de Ethereum con una evolución uniforme. Y para los usuarios, esta aclaración es saludable—porque nos aleja de los slogans y nos acerca a propiedades comprobables.



